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¿En qué tipo de terreno se puede construir una alberca? Lo que importa antes del proyecto
07 de julio de 2026
Gerardo Delgado
Constructor de albercas · 20 años en La Laguna y Durango
5 min de lectura
En este artículo
En la mayoría de los terrenos se puede construir una alberca sin problema. El tipo de suelo determina cómo se construye, cuánto cuesta la excavación y qué precauciones estructurales se necesitan. En La Laguna, el suelo predominante es arcilloso, lo que requiere un diseño estructural específico pero es completamente viable con la ingeniería correcta.
No es un tema que los constructores discuten con frecuencia en las presentaciones de ventas. Pero es uno de los factores que más afecta la durabilidad real de un proyecto y el presupuesto final.
Los tipos de terreno más comunes en La Laguna y sus implicaciones
Suelo arcilloso (muy frecuente en Torreón y la zona)
La Laguna tiene predominancia de suelos arcillosos. El problema específico de este suelo para las albercas: la arcilla se expande cuando absorbe agua y se contrae cuando se seca. Ese ciclo de expansión-contracción genera movimiento en el suelo, y ese movimiento puede transferirse a la estructura de la alberca.
En la práctica, esto significa:
- Mayor riesgo de grietas si la estructura no está diseñada para absorber ese movimiento
- La impermeabilización es más crítica, porque cualquier fuga pequeña satura el suelo y acelera el ciclo de expansión
- El diseño de la losa de cimentación tiene que ser más robusto que en suelos estables
¿Puede construirse en suelo arcilloso? Sí. ¿Requiere un diseño estructural más cuidadoso? También sí. La diferencia entre un constructor que conoce la zona y uno que aplica un diseño genérico se nota en los primeros cinco años: la alberca bien diseñada para suelo arcilloso no presenta grietas ni movimiento. La genérica, casi siempre sí.
Suelo arenoso
El suelo arenoso es bien drenante. El agua percola rápidamente. Eso tiene una ventaja para las albercas: si hay una fuga, el agua se disipa en lugar de acumularse y generar presión hidrostática contra la estructura.
La desventaja: la excavación en suelo arenoso puede presentar derrumbes de las paredes de la zanja si no se trabaja con el soporte adecuado. Y en suelos muy sueltos, la cimentación requiere atención especial para garantizar que la estructura no se asiente de forma desigual con el tiempo.
En algunas zonas de Gómez Palacio y Lerdo encontramos perfiles arenosos que requieren apuntalamiento durante la excavación. No es un problema que impida el proyecto, pero sí agrega costo y tiempo si no se prevé desde el principio.
Roca o tepetate (frecuente en áreas elevadas o laderas)
El tepetate y la roca son los suelos más favorables para una alberca en términos de estabilidad: no se mueven, no absorben agua, dan una base firme y predecible.
La desventaja es el costo de excavación: el tepetate duro o la roca requieren herramienta especial (compresor, martillo neumático, en casos extremos explosivos controlados). Eso eleva el costo y el tiempo de la excavación de forma significativa.
En zonas elevadas de Torreón y en varias áreas de Durango capital encontramos tepetate duro con frecuencia. Un proyecto que en suelo arcilloso tarda 3 días de excavación puede tomar 7 o más en tepetate. La estructura resultante, sin embargo, es de las más estables posibles.
Suelo con manto freático alto
En algunas zonas bajas o cercanas a canales de riego, el agua subterránea está cerca de la superficie. Eso genera presión hidrostática desde afuera hacia adentro de la alberca, especialmente cuando está vacía.
Una alberca vacía en zona de manto freático alto puede “flotar” hacia arriba por la presión del agua subterránea. No es un escenario común, pero ha ocurrido con albercas mal diseñadas en zonas con este perfil.
El diseño tiene que contemplar esa presión y ya sea anclar la estructura correctamente o incluir sistemas de alivio de presión. En La Laguna, algunas zonas bajas cercanas al Río Nazas y a los canales de riego presentan este perfil, especialmente después de temporadas de lluvias fuertes.
Qué información conviene tener antes del proyecto
Un buen constructor debería conocer las condiciones generales del suelo en la zona antes de presentar una propuesta. En La Laguna hay suficiente experiencia constructiva para tener ese conocimiento empírico.
En proyectos de mayor inversión o en terrenos que presenten condiciones atípicas, puede valer la pena un estudio de mecánica de suelos. No es un costo alto en relación con el proyecto total y da información exacta sobre capacidad de carga, tipo de suelo y nivel freático.
Lo que permite saber:
- Si se necesita cimentación especial (pilotes, losa más gruesa, otro tipo de zapata)
- La profundidad de excavación segura
- El riesgo de presión hidrostática
- Si hay restricciones que afecten la forma o profundidad del diseño
Un estudio de mecánica de suelos en Torreón cuesta entre $8,000 y $15,000 MXN dependiendo de la profundidad y el número de sondeos. Comparado con un proyecto de $500,000 MXN o más, es una fracción mínima que puede evitar problemas costosos.
Si ya estás en coordinación con planos y especialidades, te puede ayudar Cómo trabajar con tu arquitecto para diseñar la alberca correcta sin que se convierta en caos.
Las condiciones que no impiden construir pero sí complican
Pendiente pronunciada. Una alberca en un terreno inclinado requiere un muro de contención por un lado, lo que agrega costo y complejidad al proyecto. No la imposibilita. De hecho, una alberca bien diseñada en pendiente puede crear condiciones para efectos visuales interesantes (efecto infinity natural). Pero hay que preverlo desde el diseño.
Terreno muy pequeño. El espacio mínimo para una alberca funcional es de alrededor de 3x5 metros más el espacio perimetral para circulación, cuarto de máquinas y accesos. En terrenos muy pequeños, hay opciones: albercas más compactas, diseños verticales (más profundidad que extensión), o sistemas de contracorriente que permiten nadar en espacio reducido.
Presencia de árboles grandes con raíces extensas. Las raíces de árboles grandes pueden afectar la estructura de una alberca con el tiempo. Dependiendo del tipo de árbol y la distancia, puede no ser problema o puede ser un riesgo que hay que contemplar. Árboles como el mezquite, común en La Laguna, tienen raíces profundas que pueden extenderse varios metros.
Cercanía a construcciones vecinas. En fraccionamientos con terrenos pequeños, la alberca puede quedar muy cerca de los cimientos de la casa vecina. Eso no imposibilita el proyecto, pero requiere análisis de qué efecto tiene la excavación sobre la estructura adyacente.
Si tienes dudas sobre si tu terreno en Torreón, Gómez Palacio o la región aplica para el proyecto que tienes en mente, cuéntanos. Con la información del terreno podemos darte una orientación preliminar antes de que incurras en ningún costo.
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